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Despega pieza evitarlo

Por qué se despega una pieza de la cama y cómo evitarlo

Por qué se despega una pieza de la cama y cómo evitarlo

Vuelves a la impresora al cabo de dos horas y la pieza está suelta, movida de sitio, con un pegote de plástico donde debería estar el resto del modelo. O peor: aguanta en su sitio, pero las esquinas se han levantado y la base ha quedado curvada como un plato. Son los dos fallos más habituales al imprimir en FDM y tienen la misma raíz: la unión entre el plástico y la cama no ha resistido las fuerzas que se generan durante la impresión. Saber de dónde salen esas fuerzas es lo que te permite evitarlas.

Conviene separar dos problemas que parecen el mismo. Uno es que la pieza no se pegue desde el principio: la primera capa no agarra y el plástico se arrastra. El otro es que la pieza sí se pegue, imprima bien un rato y luego se levante sola, casi siempre por las esquinas. El primero es un problema de adherencia; el segundo, de tensiones internas del plástico. Se arreglan de forma distinta.

La primera capa: distancia, nivelación y velocidad

Todo lo que imprimes después se apoya en la primera capa: si esa falla, lo demás no importa. Para que el filamento se pegue tiene que salir fundido y ser aplastado contra la superficie por la propia boquilla, de modo que el plástico se meta en la microtextura de la cama y aumente la zona de contacto. Si la boquilla queda demasiado alta, el hilo cae redondo, como un cordón, apenas toca en un punto y se suelta en cuanto se enfría. Si queda demasiado baja, el plástico no tiene sitio para salir y la boquilla lo arrastra, dejando la capa surcada.

La distancia correcta se reconoce mirando las líneas: deben quedar ligeramente achatadas y unidas entre sí, formando una lámina continua, no hilos separados ni una película raspada. Para que sea la misma en toda la superficie hay que nivelar la cama, ajustando los tornillos hasta que el hueco entre boquilla y cama sea uniforme en las esquinas y el centro; Las impresoras con autonivelado miden la superficie y compensan las diferencias por software, pero corrigen desniveles pequeños, no una cama visiblemente torcida. Mira cómo nivelar la cama de la impresora 3D paso a paso.

Hay dos ajustes que refuerzan esa capa. Bajar la velocidad inicial da tiempo a que el plástico se funda contra la superficie en vez de pasar deprisa y frío, y subir unos grados la boquilla en esa capa hace que el material llegue más fluido y moje mejor. El ventilador de capa, en cambio, debe ir apagado al principio: enfriar la primera capa es justo lo contrario de lo que buscas. Si dudas con la boquilla, mira qué tamaño de boquilla elegir según el detalle y la velocidad.

El plástico se encoge: el origen del warping

Cuando una pieza se despega a media impresión, casi nunca es porque la cama haya perdido agarre de repente: es el propio plástico el que tira hacia arriba. Todo termoplástico se dilata al calentarse y se contrae al enfriarse, y en la impresora cada capa sale de la boquilla muy caliente y se enfría en segundos. Al contraerse, cada capa tira ligeramente de la que tiene debajo, y esas fuerzas se van sumando capa a capa. La altura de capa marca cuántas de esas transiciones hay.

El efecto se concentra en las esquinas y los bordes largos. En una pieza rectangular, el borde intenta acortarse al enfriarse y la base, pegada a la cama, se lo impide, así que el extremo se levanta. Por eso las piezas grandes y macizas se deforman más que las pequeñas o huecas: hay más material contrayéndose y más palanca para hacer fuerza.

De aquí viene que unos materiales den más guerra que otros. El PLA se imprime a temperatura moderada y se contrae poco, así que rara vez falla. El ABS y el ASA se imprimen más calientes y tienden mucho más al warping, de modo que la fuerza que intenta despegar la pieza es mucho mayor. El PETG queda en un punto intermedio, aunque tiene su propia peculiaridad, que veremos luego.

Temperatura de la cama y corrientes de aire

La cama caliente no sirve solo para que el plástico agarre en el momento del contacto. Su función principal es mantener las capas inferiores calientes durante toda la impresión, de modo que el conjunto se enfríe de forma gradual y uniforme al terminar, en vez de enfriarse arriba mientras la base sigue caliente. Cuando el enfriamiento es desigual, la contracción también lo es, y ahí nacen las tensiones que levantan las esquinas. Por eso conviene respetar la temperatura que indica el fabricante de cada material.

Las corrientes de aire hacen el mismo daño que una cama fría, pero de forma asimétrica: una ventana abierta o el aire acondicionado enfrían un lado de la pieza más que el otro, y ese lado se contrae antes. Si la pieza se levanta siempre por la misma esquina, sospecha del aire antes que de la cama. Con PLA suele bastar con alejar la impresora de ventanas; con ABS y ASA la solución de verdad es una impresora cerrada o una carcasa, que mantiene el aire alrededor de la pieza quieto y caliente. Si estás pensando en cambiar de máquina, en el catálogo de impresoras 3D puedes comparar modelos con cama caliente, autonivelado y estructura cerrada, las tres cosas que más influyen en este problema.

Una superficie limpia y con el agarre adecuado

La cama puede estar bien nivelada y a la temperatura correcta, y aun así fallar si la superficie está sucia. El enemigo principal es la grasa de los dedos: cada vez que tocas la cama para quitar una pieza dejas una película finísima que actúa como desmoldante. Limpiar con alcohol isopropílico de vez en cuando, o con agua y jabón si la superficie lo permite, devuelve el agarre original. Si una impresora que antes iba bien empieza a fallar sin que hayas cambiado nada, casi siempre es esto. Y si la primera capa sale irregular aunque la cama esté limpia, revisa también cómo limpiar y mantener la boquilla cuando empieza a extruir mal.

Según la superficie, el agarre funciona de forma distinta. El cristal liso necesita ayuda: una capa fina de laca o de pegamento en barra da al plástico algo a lo que asirse y hace de capa sacrificable que luego se lava con agua. Las láminas de PEI agarran en caliente por sí solas y suelen soltar la pieza con más facilidad una vez frías. Cada fabricante apuesta por un sistema distinto; en la sección de marcas puedes ver con cuál trabaja cada uno.

Ojo con el PETG y las superficies adherentes: este material se pega demasiado a algunas superficies lisas, como el PEI liso. Con PETG, el pegamento en barra no se usa para que agarre más, sino para que la pieza se suelte, como barrera entre la pieza y la superficie. La humedad también cuenta: mira cómo guardar el filamento para que no coja humedad.

Falda, brim y raft: para qué sirve cada cosa

En el laminador hay tres opciones que se confunden con facilidad:

  • La falda (skirt) es una línea que rodea la pieza sin tocarla. No ayuda a la adherencia; sirve para cebar la boquilla y para comprobar la nivelación antes de empezar.
  • El brim (ala) sí toca la pieza: añade unas vueltas de material pegadas a su base, aumentando la superficie de contacto y sujetando las esquinas, que es donde tira el warping. Es el remedio más directo cuando una pieza se levanta por los bordes.
  • El raft (balsa) es una rejilla desechable que se imprime debajo de toda la pieza. Agarra mucho y salva camas en mal estado, pero gasta material, deja la base rugosa y sobra si la cama está bien nivelada.

En la práctica: pieza pequeña y PLA, con la falda basta; pieza con esquinas largas o material conflictivo, añade un brim; el raft déjalo para cuando nada de lo anterior funciona. Para quitar el raft, mira cómo quitar los soportes sin romper la pieza.

Cómo diagnosticar tu caso concreto

La forma del fallo te dice por dónde empezar. Si la primera capa no se pega o se arrastra, mira la distancia de la boquilla, la nivelación y la limpieza, en ese orden. Si imprime bien un rato y luego se levanta por una esquina, el problema es térmico: temperatura de cama, corrientes o falta de brim. Si se despega entera de golpe, comprueba que la cama mantiene la temperatura toda la impresión. Y si falla con un material y con otro no, no es la impresora: ese filamento pide otra temperatura, otra superficie o una carcasa (si cambiaste de bobina, mira cómo cambiar el filamento sin que se atasque).

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